Los últimos indicadores oficiales muestran una diferencia que merece atención desde la administración empresarial.

Durante septiembre, los precios mayoristas aumentaron un 3,2%, mientras que los precios al consumidor registraron una variación del 1,9%.

Aunque estos indicadores miden mercados y canastas diferentes, su evolución invita a analizar cómo se modifican los costos de las empresas.

¿Qué deberían evaluar las PyMEs?

Primero: identificar qué insumos están aumentando y cuánto representan dentro de sus costos.

Segundo: revisar los márgenes de contribución de sus principales productos y servicios.

Tercero: evaluar alternativas de precios, abastecimiento y productividad.

Aumentar los precios de venta no siempre constituye la única respuesta. Una gestión eficiente también requiere controlar desperdicios, mejorar procesos y analizar la rentabilidad de cada operación.

La competitividad empresarial se construye combinando información, eficiencia y estrategia.